Hoy sangro las heridas de los hermanos que murieron,
Que por opiniones y pensamientos fueron despojados de su libertad,
Que por sus sueños e ideales fueron destruidos física y espiritualmente.
Sangro por la identidad perdida, por el desolado recuerdo.

Veo rostros que muestran dolor vívido, sufrimiento eterno
Palabras que duelen más que imágenes,
Heridas abiertas que no cicatrizarán, reconcilio imposible,
Y grito sus dolores y lloro sus desgracias.

Y por mas que no viví el terror que acechaba a mi pueblo,
Siento en mis venas la presión del odio que corrompía las almas,
El miedo y el ocultamiento que viciaba la existencia.
El dolor de perder a un ser querido sin poder siquiera llorar su cuerpo.

Y lucho con quienes luchan, y sudo con quienes sudan
Buscando justicia y memoria perpetua, para dar castigo a los culpables
Y tener en memoria, siempre, a los inocentes.
Nunca mas! Gritemos todos, nunca más!

Que lo que no pudimos evitar en un momento,
Donde no fuimos fuertes como pueblo, jamás se repita
Porque hoy debemos estar todos unidos, recordando a nuestros muertos,
Porque también lo son nuestros, nuestros desaparecidos.

Y cada grito emitido por una victima, tendrá repercusión en quienes lo causaron
Y cada lágrima derramada por un recuerdo, será parte del mar de la memoria
Y cada palabra que se diga hoy día, será tan fuerte como el viento de invierno
Y traerá nuevas primaveras, donde ya no haremos oídos sordos ni ojos ciegos.

Porque hoy somos fuertes, y hoy tenemos claros nuestros derechos
Y quien ose socavar nuestras fuerzas tendrá que luchar primero,
No con nuestros cuerpos ni con nuestras armas,
Sino con lo más valioso que tenemos, nuestra conciencia, nuestros recuerdos.


Nunca mas! Justicia y castigo a los culpables. Que la memoria no se pierda, que la fortaleza sea la unión del pueblo.